| El torreón fue construído a principios del siglo XIII por orden del Abad Frater Xemeno. Denota gran carácter defensivo por su porte macizo y embergadura. De planta casi cuadrada y con cubo de gran tamaño adosado al poniente, donde se desarrolla la escalera de husillo que conduce a una sala abovedada en forma de crucería ojival y doble puerta con gorroneras.
Hubo aquí una entrada románica a la Iglesia, ahora trasladada al Museo Arqueológico Nacional. Otros restos del monasterio se encuentran en el Museo de arte románico de Barcelona, en el Metropolitan Museo de Nueva York y en el Museo Fogg de la Universidad de Harvard. Una lástima no tenerlos cerca.
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